Main image
8th Diciembre
2009
written by zonafantasma

CUENTOS DE LAS ORILLAS DEL RIN

ERCKMANN-CHATRIAN

Nota previa de Javier Marías

Traducción de Mercedes López-Ballesteros

Reino de Redonda, 2009

Distribuye ÍTACA

Este decimonoveno volumen del Reino de Redonda está dedicado a la memoria de Don Heliodoro Carpintero, que me permitió leer por primera vez estos cuentos en su casa de Soria, y me enseñó a escribir del derecho con la mano zurda, en la lejana New Haven.

EL EDITOR

ÍNDICE

Historias antiguas de un tiempo desaparecido
(Nota previa)
,
por Javier Marías

CUENTOS DE LAS ORILLAS DEL RIN

El tesoro del viejo duque
Mi ilustre amigo Selsam
La pesca milagrosa
La ladrona de niños
Lo blanco y lo negro
Hans Weinland el cabalista
El réquiem del cuervo
El canto del vino

APÉNDICES

Appendix I/Apéndice I: M P Shiel’s and John Gawsworth’s Redonda/La Redonda de M P Shiel y John Gawsworth (updated/puesta al día 2009)

Appendix II/ Apéndice II: Jon Wynne-Tyson’s Redonda/La Redonda de Jon Wynne-Tyson (updated/puesta al día 2009)

Appendix III/Apéndice III: Javier Marías’s Redonda/ La Redonda de Xavier Marías (updated/puesta al día 2009)

Historias antiguas de un tiempo desaparecido (Fragmento de la nota previa)

“Émile Erckmann (1822-1899) y Louis Alexandre Chatrian (1826-1890) sólo son recordados hoy por sus cuentos macabros, que despertaron la admiración y el reconocimiento de dos de los mayores maestros del género, M R James y H P Lovecraft. Gracias a esos elogios se publican de vez en cuando sus Contes fantastiques (1860) o se incluye alguno de éstos en una antología, tanto en España como en Inglaterra y Francia. Pero de esta otra colección, Cuentos de las orillas del Rin (1862), nadie se acuerda si no es para rescatar el ya mencionado o el titulado «Lo blanco y lo negro», que, lo mismo que «Hans Weinland el cabalista», también tiene una vena fantástica. En realidad casi todos poseen algún elemento misterioso o turbio, cuando no directamente sobrenatural, pero, con excepción de los señalados, no podría decirse que sean de terror ni de fantasmas ni cabalmente fantásticos. Y sin embargo, al terminar la breve lectura, uno tiene la sensación de haber visitado un lugar de ensueño, y siente añoranza de esas modestas ciudades alemanas, holandesas o alsacianas (mitad reales, mitad fabuladas) dominadas por la presencia del río…”

XAVIER MARÍAS

Comments are closed.