El novelista ibérico dictó la clase magistral “El escritor que traduce”, tras recibir el Premio Iberoamericano de Letras “José Donoso”, que otorga la Universidad de Talca anualmente, desde 2001.
“Cuando un joven escritor me pregunta si tengo algún consejo que darle a la hora de abordar su incipiente carrera (…), si tiene la posibilidad de conocer una segunda lengua, le recomiendo traducir, traducir y traducir cuanto pueda”, afirmó el escritor español Javier Marías, en la conferencia que ofreció tras recibir el Premio Iberoamericano de Letras “José Donoso” 2008, que entrega la Universidad de Talca.
El novelista madrileño, autor de Los dominios del lobo (1971) y Corazón tan blanco (1992), ofreció la clase magistral “El escritor que traduce”, luego de recibir este galardón. Desde su mirada como miembro de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), abordó la naturaleza del escritor y manifestó que no es posible “enseñar a escribir”.
“Yo no creo que se pueda enseñar cómo escribir. Todo el mundo cree que puede escribir un libro o una novela, no sucede lo mismo con otras artes. Al momento de escribir, se dan cuenta de que la cosa no es tan fácil”, sostuvo. Sin embargo, señaló que sí es posible indicar “cómo no hacerlo, por la vía negativa”.
En este sentido, el narrador expresó que el mejor ejercicio es convertir textos a otro idioma. “Si alguna vez tuviera un taller literario, Dios lo prohíba, lo único que haría sería admitir a alumnos que pudiera traducir de una lengua a otra. Creo que éste es el mejor ejercicio posible para aprender a escribir, mucho mejor incluso que la lectura”, indicó.
Marías añadió que comúnmente se piensa que la traducción es un acto mecánico, sin embargo –continuó– el escritor que logra trasladar a lengua propia se está ejercitando extraordinariamente en el acto de escribir, porque debe lograr que el texto siga transmitiendo su sentido original, aún cuando ha perdido su lenguaje primigenio.
En su intervención, el narrador ibérico abordó otras formas de “traducción”, en el lenguaje cotidiano incluso, dependiendo de quien es el interlocutor. Usó, además, el mismo concepto, al señalar que el escritor debe estar alerta ante este fenómeno, pues interpretar lo que otros quieran decir, es una forma de traducción. Javier Marías es el octavo escritor premiado por este galardón que entrega la Universidad de Talca, con el auspicio de Banco Santander.
De manos del rector Juan Antonio Rock y del gerente de la división gerente división Banca Institucional Banco Santander, Roberto Fuentes, el novelista recibió 20.000 dólares, un diploma y una medalla que acreditan la distinción. Anteriormente, han sido distinguidos el cubano Miguel Barnet (2007) y el portugués Antonio Lobo Antunes (2006).
UNIVERSIDAD DE TALCA
Javier Marías: “Recomiendo traducir, traducir y traducir cuanto se pueda”
“Cuando un joven escritor me pregunta si tengo algún consejo que darle a la hora de abordar su incipiente carrera (…), si tiene la posibilidad de conocer una segunda lengua, le recomiendo traducir, traducir y traducir cuanto pueda”, afirmó el escritor español Javier Marías, en la conferencia que ofreció tras recibir ayer el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2008, que entrega la Universidad de Talca.
Sus palabras fueron parte de la clase magistral titulada El escritor que traduce, con que el narrador español rubricó el premio entregado por el centro de estudios, que se realiza desde el 2001.
En su alocución, el novelista madrileño, autor de Los dominios del lobo (1971) y Corazón tan blanco (1992) y miembro de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), abordó la naturaleza del escritor y manifestó que no es posible “enseñar a escribir”.
“Yo no creo que se pueda enseñar cómo escribir. Todo el mundo cree que puede escribir un libro o una novela, no sucede lo mismo con otras artes. Al momento de escribir, se dan cuenta de que la cosa no es tan fácil”, sostuvo. Sin embargo, señaló que sí es posible indicar “cómo no hacerlo, por la vía negativa”.
En este sentido, el narrador expresó que el mejor ejercicio es convertir textos a otro idioma. “Si alguna vez tuviera un taller literario, Dios lo prohíba, lo único que haría sería admitir a alumnos que pudiera traducir de una lengua a otra. Creo que éste es el mejor ejercicio posible para aprender a escribir, mucho mejor incluso que la lectura”, indicó.
Marías añadió que comúnmente se piensa que la traducción es un acto mecánico, sin embargo –continuó– el escritor que logra trasladar a lengua propia se está ejercitando extraordinariamente en el acto de escribir, porque debe lograr que el texto siga transmitiendo su sentido original, aún cuando ha perdido su lenguaje primigenio.
En su intervención, el narrador hispano abordó otras formas de traducción, en el lenguaje cotidiano incluso, dependiendo de quien es el interlocutor. Usó, además, el mismo concepto, al señalar que el escritor debe estar alerta ante este fenómeno, pues interpretar lo que otros quieran decir, es una forma de traducción.
Javier Marías es el octavo escritor premiado por este galardón que entrega la Universidad de Talca, con el auspicio de Banco Santander. De manos del rector Juan Antonio Rock y del gerente de la división Banca Institucional Banco Santander, Roberto Fuentes, el novelista recibió 20.000 dólares, un diploma y una medalla que acreditan la distinción. Anteriormente, han sido distinguidos el cubano Miguel Barnet (2007) y el portugués Antonio Lobo Antunes (2006).
ESCRIBIR SIN MAPA
El autor de Veneno y sombra y adiós (2007) se define como un escritor que trabaja sin una orientación a priori. “Prefiero siempre ignorar con qué me voy a encontrar. Trabajo sólo con una brújula, tengo una idea de hacia dónde quiero ir, pero no tengo un mapa, no sé si me encontraré un río o un precipicio”, manifestó.
En esta línea, sostuvo que no rectifica sus textos. “Tengo una extraña manía. Me obligo a atenerme a lo que dije en la página cinco y hacer de aquello que fue, quizás, azaroso, algo real. Aplico el mismo principio que rige la vida. No podemos cambiar lo que decidimos hacer a los 15 o 20 años. No cambio nunca lo que puse”, concluyó.
La Tercera, 26 de marzo de 2009
El novelista Javier Marías aconsejó a los jóvenes escritores “traducir cuanto puedan”
El novelista madrileño Javier Marías dictó la clase magistral “El escritor que traduce”, luego de recibir el Premio Iberoamericano de Letras “José Donoso”, que otorga anualmente la Universidad de Talca, e incentivó a que los jóvenes traduzcan tanto como puedan.
“Cuando un joven escritor me pregunta si tengo algún consejo que darle a la hora de abordar su incipiente carrera (…) si tiene la posibilidad de conocer una segunda lengua, le recomiendo traducir, traducir y traducir cuanto pueda”, afirmó el escritor.
El autor de Los dominios del lobo (1971) y Corazón tan blanco (1992) abordó, desde su mirada como miembro de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), la naturaleza del escritor y manifestó que no es posible “enseñar a escribir”.
“Todo el mundo cree que puede escribir un libro o una novela, no sucede lo mismo con otras artes. Al momento de escribir, se dan cuenta de que la cosa no es tan fácil”, sostuvo. Sin embargo, indicó que sí es posible indicar “cómo no hacerlo, por la vía negativa”.
En este sentido, el narrador expresó que el mejor ejercicio es convertir textos a otro idioma. “Si alguna vez tuviera un taller literario, Dios lo prohíba, lo único que haría sería admitir a alumnos que pudiera traducir de una lengua a otra. Creo que éste es el mejor ejercicio posible para aprender a escribir, mucho mejor incluso que la lectura”, indicó.
Javier Marías es el octavo escritor premiado por el galardón que entrega la Universidad de Talca, consistente en 20.000 dólares (casi 11 millones y medio de pesos), un diploma y una medalla que acreditan la distinción. Anteriormente, habían sido distinguidos el cubano Miguel Barnet (2007) y el portugués Antonio Lobo Antunes (2006).
Cooperativa.cl, 25 de marzo de 2009
